martes, 11 de marzo de 2008

Idealizar al amor o sufrir de bovarismo.

Madame Bovary: Película dirigida por Vicent Minelli en 1949 basada en el libro de Gustave Flaubert y protagonizada por la hermosa Jenniffer Jones.

Madame Bovary es quizás una de las mejores novelas que he leído en mi vida. Cuando Gustave Flaubert escribió esta historia no sé en qué habrá estado pensando, pero se siente hasta en la médula el amor, la desesperanza, la idealización de su personaje principal: Emma Bovary. Muchos estudiosos de la novela atribuyen la historia de Emma Bovary a alguna muchacha que haya existido verdaderamente en Francia, Sin embargo Flaubert negó que haya basado su personaje en alguna persona de carne y hueso, llegó a decir incluso: La Bovary C’est moi. (La Bovary soy yo). Flaubert y Madame Bovary son una misma cosa, como el Cervantes y el Quijote, son retratos de ellos mismos.
Sufrir de bovarismo es estar enamorado del amor, idealizar al amor. Emma, no está enamorada ni de su esposo ni de sus amantes, tanto éste como aquellos resultan ser mediocres y pusilánimes a la vista de la Señora Bovary. Por eso podemos hacer un paralelismo entre Quijotismo y bovarismo: ambos nacen del afán de gloria, del deseo acuciante de ser protagonistas de sucesos gloriosos, lejos de la gris existencia cotidiana. Tanto Don Quijote como Emma Bovary son idealistas: uno idealiza la vida, y la otra el amor. Ambos, tanto Don Quijote como Emma fusionan la vida con las ilusiones para hacerla a la realidad más colorida, pero el final de Emma es desastroso, su amor al amor la llevará al desastre. Idealizar al amor es tratar de construir con una pompa de jabón un ser de carne y hueso que jamás existirá.
Idealizar ya sea la vida o el amor muchas veces puede ser bueno, cuando hace menos penosa la existencia, pero cuando la idealización nos lleva a bordear la locura y la desesperanza esta idealización pronto se puede transformar en terror.
Sufrir de bovarismo nos puede llevar a una insatisfacción generalizada, a ver siempre el vaso vacío y no lleno, a no darse cuenta de quien realmente nos ama. Da pena al final de la novela cuando la Bovary en su lecho de muerte se da cuenta que el único que verdaderamente la ha amado, a pesar de todos sus falencias y errores ha sido Charles, su esposo. Llevando esta novela a la vida concreta muchas veces las personas (y ciertamente las mujeres) perdemos oportunidades de conocer a hombres verdaderos, encontrando detalles insignificantes, como si fueran “grandes funestos” porque estamos seguras que el “príncipe encantado” pronto llegara. He visto blogs de mujeres tratando innumerables veces el tema de “encontrar el novio adecuado” o el “hombre de la vida” o un “novio como la gente”. He leído blogs de chicas que cuentan sus experiencias con menganito o fulanito, esperando algún día postear “la gran historia de amor”. La gran historia de amor tal vez nunca la vivan, tal vez la gran historia de amor está delante de sus ojos y no se dan cuenta... tal vez ... tal vez... tal vez...

10 comentarios:

francisco dijo...

Así son las cosas porque se idealiza lo que no se tiene y se minusvalora lo que nos rodea. En ese aspecto el idealismo es nefasto. Por otra parte son muchos los clichés que sobre el amor han 'mamado' algunas mujeres dentro de un educación afectiva poco acertada.

jorge dijo...

eso prueba que en esta vida no conseguiremos casi nada... porque somos incapaces de objetivizar lo que nos rodea, y que siempre seremos infelices... lo siento, pero como todos hemos comprobado la vida es sueño y al final lo unico que queremos las personas es despertar por siempre...

Me ha gustado la manera de cerrar la entrada que has tenido, son muy interesantes las conclusiones. Yo tambien creo que somos incapaces de verlo cuando lo tenemos delante...
Besos decolores

pink dijo...

este tema me parece muyy interesante, ya que estoy haciendo un proyecto de la idealizacion del amor, la verdad no se me ocurria nada, me faltan teoricos que hablen acerca de este tema.
es muy interesante

pink♥ dijo...

tuve un problema con mi msn pro aki estoi denuevo jeje

Anónimo dijo...

si, idealizar lo que no poseemos ,tanto como, lo que vamos perdiendo por el camino, es un continuo de insatisfaccion

Anónimo dijo...

EL VERDADERO AMOR SI EXISTE LO QUE PASA ES QUE DEBEMOS CULTIVARLO, CUIDARLO COMO SI FUERA UNA PLANTITA, PORQUE CORREMOS EL RIESGO DE QUE SE ACABE, ES ENTONCES CUANDO EMPEZAMOS A EXTRAÑARLO Y A FANTASEAR.

Annabel M. Z. dijo...

Uf, me da para unas cuantas reflexiones, desde luego.
Saludos, y gracias por la entrada. ;)

Moni dijo...

gracias por la entrada, necesitaba saber más de este tema :) hasta ahora logro darle nombre a lo que tanto me ha fastidiado, y junto con ello veo más cosas.

GOVA dijo...

...desde niños, aprendamos o nos enseñan a estar inmersos en todo un mundo de fantasia con esos cuentos de principes y princesas, esperando el momento en que llegue para poder decir al mundo: "vivimos felices para siempre", pero no nos enseñan en la mayoria de los casos a amarnos a nosotros mismos, considero que esta es clave fundamental para poder encontrar esa felicidad que se espera del otro. Solo asi aprenderemos si es que todavia quedan hombres y mujeres amantes de los valores y principio y ese amor que se cultiva con el tiempo, los cuales la creación olvido algún dia...

Anónimo dijo...

idealizar algo amado es algo realmente increible,este fenomeno idealizado ocupa gran porcentaje de nuestra mente, impidiendonos que fijemos la atencion en otros seres y objetos queridos.Es una actividad que nuestro inconciente maneja de una forma muy prolija y apasionada y de la cual al estar centrado es muy dificil escapar de el.